“Algunos hombres nacen a la grandeza, otros la alcanzan. Pero a otros, la grandeza les es impuesta.” – Shakespeare
Cuando experimentamos la grandeza, por breve que sea, se queda en nuestros corazones y nos cambia para siempre. Cuando nuestros corazones se ven envueltos en la grandeza del amor de Dios, nunca seremos los mismos. Juan 3:16
“RESPIRA con expectación, VIVE con confianza y MUÉVETE con valentía”
