Cambio


por DP

“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” – Mateo 24:35

Jesús hizo una clara declaración de que todo lo que nos rodea, todo aquello que podamos conocer, cambiaría. Nuestras relaciones, nuestro lugar de trabajo, las personas, las circunstancias, la salud, todo lo que ya es, ha de cambiar. Esto se dijo para que cuando ocurriera, no nos tomara por sorpresa, Él estaba diciéndonos, espera que sucederá.

¿Entonces por qué nos quejamos tanto cuando las cosas no salen como queremos o permanecen igual, como las conocemos? Nos gusta todo lo que es predecible, nos gusta todo lo que es seguro. Nuestra naturaleza gravita a ese tipo de lugar. Tenemos la tendencia a gustar los lugares o circunstancias que en nuestra mente percibimos o sentimos que tenemos control sobre ellas. Y cuando se nos quita ese control, se perturba nuestra paz, nuestra alegría y nuestra sensación de seguridad. Nos olvidamos de que el control no es más que una ilusión. Matt Chandler lo dijo mejor cuando su batalla con el cáncer comenzó: “Cuando la ilusión de control desaparece, nos convertimos en hombres y mujeres de oración”. Se nos recuerda que todo lo que sabemos cambiará y que no tenemos el control sobre ello.

Pero Jesús hizo otra declaración más significativa en esta oración. Sus palabras no pasarán, no cambiarán ni se moverán. El contraste aquí era evidente para todos. Él estaba diciendo, que la realidad de la vida nos mostrarían que ésta cambiaría constantemente, pero la realidad de Él nos asegura que nunca cambiará, moverá o pasará. Todo lo que dijo sería sólido, inamovible y confiable para cada etapa o circunstancia de la vida.

Pero el cambio no es necesariamente malo. Tenemos la tendencia de ver el cambio desde una perspectiva negativa. El cambio puede ser bueno, el cambio puede ser útil, aun cuando pudiera ser doloroso. El cambio puede impulsarnos a otro nivel y desarrollar en nosotros el carácter necesario para cumplir con el propósito que Dios nos ha dado. Porque lo que hay ahora, no está funcionando. Porque el status quo no es bueno. Lo que es importante, es la forma de cómo vemos el cambio.

Jesús sabía esto muy bien e hizo algo al respecto. Con su sacrificio en la cruz, Jesús se aseguró de que el cambio se hiciera permanente. Había conquistado el pecado, la muerte y el temor. No fue un mero cambio superficial, sino un cambio profundo. Él se convirtió en el cambio, Él nos perdonó, redimió y transformó.

La historia completa de la Biblia habla de cambio. Cambio para bien, para amor y para vida. Confía en su palabra que nunca pasará, que nunca se moverá y que nunca cambiará. Acepta el cambio.

“RESPIRA con expectación, VIVE con confianza y MUÉVETE con valentía”

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© Copyright DP, 2011
Escrituras tomadas de la Reina Valera 1960 ® © Sociedades Bíblicas Unidas, 2009, 2011. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.

About Danny Maldonado

I love to inspire people to Breathe expectantly, to Live confidently and to Move boldly. I love coffee. Husband and father. Hungry for God's presence and awed by His unfailing and undeserved Love for me! Did I say that I love coffee?
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