Un día como hoy decidimos poner en acción nuestra fe, darle piernas a nuestros sueños. Infundimos vida a lo que había nacido dentro de nuestros corazones. Hace exactamente un año nos embarcamos en esta nueva aventura de una relocalización completa. Parece como si hubiera sucedido ayer y, sin embargo, ha pasado un año. Recuerdo cómo me sentía. Un nuevo hogar, una nueva iglesia, un todo nuevo. La adrenalina era el combustible que me hacía seguir adelante cada día, o eso pensaba yo. Ha sido un año en el que todo estaba en juego. Un año en el que cada aliento que tomamos se tomó con expectación profunda. La expectativa de que el próximo momento sería inmenso, mejor y más grande. Este ha sido un año donde nuestra confianza en Aquel que nos llamó a ser de Él, ha crecido de manera inimaginable en nuestras mentes naturales. Ha sido un año en el que nuestras acciones han tenido la audacia, saliendo de nuestras zonas de comodidad como nunca habíamos pensado.
Todo comenzó con una promesa y un sentido de urgencia. Una promesa de mejores posibilidades para los que más amamos, nuestro hijo y nuestra hija. Todo comenzó hace cinco años, cuando Alex tenía nueve años y Amy tenía ocho años. Entendimos que, incluso, cuando hayamos tenido éxito en nuestra vida profesional, nuestro verdadero éxito lo disfrutamos cuando lo vemos en nuestro hogar. Para nosotros, el éxito es una vida llena de la gracia y la misericordia de Dios. Una vida que irradia su bondad y que profundiza en su sabiduría. Un sentido de urgencia que el tiempo es valioso y que con nuestros hijos no se juega.
El tiempo y el espacio no es suficiente para escribir todo lo que ha sucedido este año. Aun cuando casi pierdo la vida en el proceso, puedo decir sin duda que Él ha estado con nosotros en cada paso. No hemos caminado solos. ¿Ha valido la pena? Ya lo creo. Él ha sido fiel, aun cuando nosotros no lo hemos sido. Matt Redman escribió una canción llamada “Never Once “, que escuché cuando nos mudamos. Describe cómo me sentía y cómo me siento hoy, no por lo que ha sucedido este año, sino porque es un recordatorio de que en cada paso que hemos tomado, aun cuando algunos de esos pasos nos hayan llevado a lugares oscuros, Él ha estado allí siempre. Lo mismo es cierto para ti hoy.
Así que, si crees que estás solo, piensa de nuevo. Él ha estado allí en cada paso, aun cuando estés pasando por la crisis e la incertidumbre. No tengas miedo, sólo toma el siguiente paso, él está allí contigo.
En cuanto a mí, al mirar hacia atrás, no cambiaría nada. Dios es fiel. Ha sido un gran año, y es sólo el principio, lo único que puedo decir es: “¡Qué clase de viaje!”
“RESPIRA con expectación, VIVE con confianza y MUÉVETE con valentía”
¿Quieres esta inspiración de café por correo electrónico todas las mañanas? Ingresa tu dirección de correo electrónico para suscribirte en la parte superior derecha de esta página, debajo de la casilla de “Subscribe” ¿Te gusta este escrito y deseas compartirlo? Simplemente añade tu comentario abajo en “Leave a Reply” o compártelo en Facebook, Twitter, o por correo electrónico usando cualesquiera de los botones al lado de “Share this:”
© Copyright Danny Maldonado, 2012

“I choose not to care, it’s my decision. If I had not said a word about it, no one will notice. My secret is safe. Maybe me not caring is not a big deal. Perhaps why am I so preoccupied? I am sure that they don’t care that I don’t care. Anyway, it is his or her problem. I didn’t make the mistakes, they did, and do you want to know something? I have enough problems myself to get involved with someone else’s issues. One other thing, they are not asking for help and I should respect that, right? why should I be so concerned to help them? I mean, I can see that the path that they are going will not end well, but they can figure it out by themselves, I did. Anyway, its to much of a hassle and as I said before, I got things in my plate also.”
I have stories while in college where my friends or myself pushed the envelope and we ran our vehicles to the limit. We wanted to know how far we could run while the gas gauge showed that we were running on empty (sometimes it was just because we had no money). It was and exhilarating feeling and fun at the time. We had very few life commitments and we thought that it was cool. I know what you’re thinking, what in the world were they thinking? Isn’t that the dumbest thing to do? Looking back I admit it was foolish. What if we’d had a real emergency and had no fuel to go on?
What will you story say at the end? Is your story worth saying? I make myself these questions everyday. Is it because of how I see myself in the story? Do I have an “ordinary” life and reading about all of the other extraordinary ones, creates an angst in my chest of, not being “there” or having “it” (whatever any of those mean). I think about the end, a lot. I think of how my actions today will impact the lasting memory of my likeness in the minds and hearts of those I love. Will my life reflect greatness? Will my actions exude my highest and most noble thinking? I hope so. In fact, I pray so. What will my story say to those that will remain? What is my story saying now? This really gets to me.