Esta podría ser tu historia


por DP

¡Cuán esperanzador es saber que Jacob pasó de ser un tramposo y un mentiroso, a formar parte de la genealogía de Jesús! La Biblia no oculta el hecho de que tuvo que trabajar mucho más en su vida para alcanzar las bendiciones que Dios le dio. Trabajó duro para conseguir su prometida esposa y luchó con el Ángel de Dios por una bendición, y ganó. También provocó enemistad a través de toda la vida con su hermano hasta que fue perdonado. Por su manera de ser cayó también en la trampa del engaño, cuando Labán, su suegro, le engañó dándole a su otra hija, teniendo que trabajar más por la que él realmente amaba. Fueron duros días y situaciones difíciles que provocó sobre sí mismo.

Pero esta historia en lugar de ser triste, nos da esperanza a todos nosotros que tenemos un pasado menos que perfecto. Tú sabes, los momentos en la vida cuando no fuiste verdaderamente honesto, o cuando hiciste mal a alguien a sabiendas y huiste dejando a la persona herida. Y ¿qué dices del engaño? Podemos seguir y seguir con muchas de las equivocaciones y desventuras, las pequeñas, medianas, grandes, o extra grandes , que ya han pasado, pero continúan acusándonos hoy. Pudo haber ocurrido hace años, y todavía hoy caminamos con ese error colgando alrededor de nuestro cuello como una señal que dice: “No puedo, hice esto o aquello en el pasado.” No eres perfecto, y es posible que hayas hecho muchos actos equivocados en el pasado. Pero hay esperanza, y hay un futuro. Como Jacob pudo conocer muy bien, la redención es algo que no se puede hacer por sí mismo, tiene que venir de Dios, y Él está dispuesto.

Él está dispuesto a hacerte nuevo, a profundizar en tu corazón y cambiarlo todo. Él está tan dispuesto que él ya hizo un plan y lo ejecutó en su nombre. Se llama Gracia. Lo realizó su hijo Jesús en la cruz donde se entregó por ti y por mí para que nuestros pecados fueran perdonados y nuestra vida pudiera ser redimida. Has trabajado lo suficiente para saber que no has llegado muy lejos. Ha sido duro y, cada vez que lo consideras, tu pasado trata de acosarte de nuevo. Pero no tiene por qué ser de esa manera, todas las acusaciones, todos los pecados, todas las equivocaciones, todos los males, y el pasado ha sido perdonados por su Gracia.

Jacob llegó a ser parte de la genealogía de Jesús, el Salvador del mundo. Su nombre quedó para siempre marcado en la historia, a pesar de su pasado, como uno de los grandes padres de una nación, y se le cambió su nombre de Jacob, que significa engañador, a Israel. Todo porque fue redimido y perdonado. Esta también podría ser tu historia si lo deseas; ser perdonado, restaurado y redimido. Depende ti, Él perdonó todos nuestros pecados y restauró todas las cosas por su sacrificio en la cruz. Él tiene planes para tu vida, “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor,— planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza”. Jeremías 29:11.

Una cosa sé acerca de ti y es que tu futuro es impresionante, porque la historia de redención de Jacob, podría ser tu historia.

“RESPIRA con expectación, VIVE con confianza y MUÉVETE con valentía”

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© Copyright DP, 2011

El reedificará los muros…


por DP

Entonces les dije: Vosotros veis la mala situación en que estamos, que Jerusalén está desolada y sus puertas quemadas a fuego. Venid, reedifiquemos la muralla de Jerusalén para que ya no seamos un oprobio.” Nehemías 2:17

Nehemías, el copero del rey, fue a Jerusalén para reconstruirla. La ciudad estaba en ruinas. La historia describe que luego de estar tres días allí, exploró las ruinas durante la noche. Incluso, caminó solo a través de ellas y evaluó el estado de la ciudad y sus murallas. Luego viene este versículo, en el que reconoce donde están y lo que van a hacer… “vamos a reconstruir el muro”.

Hoy, cuando te fijas en tu situación, en tu vida, puede que no te sientas como Nehemías, sino como los muros de Jerusalén; en ruinas, destruido, olvidado y sin esperanza aparente. Incluso, puedes sentir que las puertas de tu alma fueron quemadas y que no existe mayor protección para ti. Que debido a todo lo que has pasado y todo el dolor que has experimentado, los muros están en ruinas. Lo que ves te dice; no hay nada más que hacer.

Pero Dios te dice hoy, voy a reconstruir tus muros y voy a reconstruir tu vida. Como Nehemías hizo y dijo a todos los que estaban con él; sí, su condición era crítica y vulnerable, pero ellos reconstruirían los muros. Puede ser que estés en una situación muy difícil, y todo el mundo te podría haber descualificado. Lo que no saben es que el Maestro Constructor está aquí. Así como Nehemías hizo con los muros, Dios está aquí hoy, ahora mismo, y desea reconstruir tu vida. Él restaura tus puertas, poniendo puertas nuevas. Él restaura tus muros construyendo tu corazón ladrillo a ladrillo, y te dice que jamás volverás a sentirte, reprochado, rechazado u olvidado porque Él te ama.

Te levantarás en alto, te levantarás fuerte, serás un testimonio de la habilidad artesanal del Dios Creador. ¡Ánimo, ten esperanza, que el Maestro Constructor está aquí, Y Él reconstruirá los muros!

“RESPIRA con expectación, VIVE con confianza y MUÉVETE con valentía”

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© Copyright DP, 2010

…porque una lluvia grande se oye.


por DP

Entonces Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque una lluvia grande se oye. 1 Reyes 18:41

¿Cómo es que Elías oyó el sonido de una lluvia abundante? Cielos despejados, sin nubes, sin señales, sin lluvia. ¿Estaba fuera de sí? No, pero Elías tenía la previsión de la lluvia que habría de venir.

Elías conocía la temporada en que estaba. Cuando estas conectado con Dios, buscas su presencia y permaneces obediente, tendrás la revelación de las temporadas. No las estaciones del año natural, sino de las espirituales. Sabrás cuándo salir y cuándo permanecer en tu lugar, cuándo hablar y cuándo callar, cuando a caminar y cuándo estar quieto. Independientemente de lo que todo el mundo ve, hace y dice tendrás una revelación de la temporada para tu vida y lo que debes hacer. Escuchará la voz que dice, ¡oye el sonido de la lluvia!

¿Lluvia? nos preguntamos, ¿en medio de esta tribulación?, ¿Lluvia? cuando mi cónyuge se ha ido?; ¿Lluvia? ¿cuando mis finanzas son un desastre?; ¿Lluvia? ¿cuando he llegado al final de mis recursos?; ¿Lluvia? ¿cuando no tengo dirección en mi vida?; Sí, el sonido de abundante llvia. Vendrá sin avisar, y cuando llegue caerá hasta sobreabundar. Hay tiempos en nuestras vidas que se caracterizan por la sequía. La falta de sentido y el deseo de mejores y brillantes días. No vemos que nada ocurre. Nuestra humanidad comienza a enseñorearse de nuestro espíritu para convencerlo de que estando todo tan seco, definitivamente se pondrá peor. Es una batalla entre lo que vemos y lo que no podemos ver. Es confuso, y nuestras emociones tratan de controlar nuestros pensamientos.

Pero Dios derramará lluvia sobre tu salud, sobre tus hijos, sobre tu tribulación, sobre tus relaciones, sobre tu trabajo, sobre tus finanzas, y cuando ocurra será como una inundación. Tendrás que correr, así que prepárate para Su lluvia.

¡Así es que, sube, come y bebe; porque una lluvia grande se oye!

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© Copyright DP, 2007

Darle color al mundo


por DP

Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse. Mateo 5:14, NVI

La maestra de escuela bíblica le preguntó a mi hija, “¿Cuál crees es el propósito por el cual Dios te puso aquí en la tierra?” Ella respondió, “Creo que estoy aquí para darle color al mundo. Veo al mundo como negro y opaco y estoy aquí para darle color.” Ella se refería a su pasión por la pintura. Un regalo dado por Dios que la hace crear de la nada escenas y dibujos y muchos otros temas que pone en papel y les da color. Algunas veces nos deja notas tales como, “Te amo,” “no te rindas.” Tiene un espíritu alentador y un corazón lleno de color.

Jesús dijo lo mismo. Este mundo está lleno de su arte. Fue creado por el Dios que todo lo llena de color, para darle color a nuestras vidas.

¿Alguna vez te has preguntado por qué estás aquí? Esta pregunta sencilla en los ojos de una niña tiene una simple pero profunda respuesta. Todos tenemos un lienzo para darle color. Nuestro lienzo podría ser nuestro empleo, nuestros hijos, nuestra comunidad, nuestra propia vida. Dios te ha dado tu vida para un propósito.

Permanece la pregunta, ¿cómo le vas a dar color? Tal vez en este momento no te sientes capaz o aun digno/a de hacerlo, pero sí puedes. No por tus propios esfuerzos, sino por lo que Jesús mismo hizo ya. Cuando entendemos el mensaje de la cruz, abrimos nuestras vidas a Él. Él limpia y crea un nuevo lienzo donde Él pueda comenzar a pintar y darle color a un nuevo escenario. Cuando Él dijo en la cruz, “consumado es,” se refería a que te ha hecho nuevo/a, te he otorgado perdón, vida, propósito y color. Y no importa dónde hayas estado o qué hayas hecho, ni siquiera tus circunstancias, cuando rindes tu vida a Él, Él le dará color a tu mundo, y el panorama será hermoso.

Cuando rendimos nuestra vida sin color a Él, nos convertimos en luz, y la luz expone todo. Expondrá el maravilloso colorido que Dios te ha dado, lo que previamente estaba oculto por el pecado, y más importante aún, te dará propósito. Tal como expresó mi hija, tú y yo estamos en este mundo para darle color, el color de Dios. Te conviertes en una persona con una misión: mostrarle a otros los colores de Dios en sus vidas.

Muchos piensan que sus vidas son oscuras y opacas, y piensan que no hay color o arte de Dios en sus vidas. Así es que, ve, toma tus pinceles, agarra tu lienzo y dale color al mundo.

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© Copyright DP, 2010

Restaurarte a la vida otra vez


por DP

Me has hecho pasar por muchos infortunios, pero volverás a darme vida; de las profundidades de la tierra volverás a levantarme. Acrecentarás mi honor y volverás a consolarme. Salmos 70:20-21

El salmista, consciente de que estaba envejeciendo y de que su fortaleza le estaba fallando, le pide a Dios que camine con él al entrar en este período de su vida. Sus experiencias anteriores le dicen que Dios ha de seguir siendo fiel. El salmista reconoce el lugar y las circunstancias en las que se encuentra al momento. No le reprocha o le reclama nada de Dios, sino que en este momento de desesperación y de soledad aparente dice que ha de alabar a Dios más y más (v. 14), a pesar de su difícil situación. Su declaración es profunda, ya que recuerda lo que Dios hizo por él en el pasado, y afirma que hará lo mismo hoy y en el futuro. A pesar de todo, su fuerza lo mueve a decir que no importa las dificultades, el busca la restauración de su estado actual de humillación y continuará hablando de la justicia del Señor, su poder salvador, sus hazañas y dirá a todos que sólo Dios es justo. ¡Wow, que declaración poderosa!

Puede que hoy estés en una situación extrema. Ésta pudo haber llegado de manera inesperada o tal vez la provocaron tus propios actos. Todas las circunstancias que te rodean se estremecen, caen y son inestables. Has estado cuestionando todo lo que crees, incluso tu fe. El momento es tan duro que tu visión es borrosa. Tu fe, tu matrimonio, tu salud, tu trabajo, tus amigos, tu país; todo ha sido sacudido y estremecido. ¿Qué debo hacer? ¿En qué debo creer? ¿A quién debo creer? El estar en un lugar vulnerable, el escritor recordó la grandeza del poder del Señor, sus obras y su justicia. Pero hizo algo más, algo poco convencional para la mente humana. Él alabó a Dios.

Hay algo especial cuando alabas a Dios, especialmente en los momentos difíciles. Tu alabanza trae de vuelta al corazón todo lo que Él ha hecho en tu vida. Encenderá la chispa de una llama que reavivará tu esperanza y traerá consuelo a tu alma. Dios está obrando a tu favor, nunca lo dudes. Las dificultades son parte de la vida, pero pueden ser usadas para prepararte para una asignación mayor. A menudo, Dios usa nuestras heridas para mostrar su gloria y para convertiste en aquello para lo que fuiste creado.

¿Quién puede compararse a Dios? Él ha hecho cosas maravillosas. Confía en él, Él nunca ha perdido una batalla, Él nunca ha dejado de amarte. El honor que verás será mayor, alcanzarás un nuevo nivel, y verás que Él ha de restaurarte a la vida, otra vez.

“RESPIRA con expectación, VIVE con confianza y MUÉVETE con valentía”

Del desierto a la cima


por DP

…y caminó todo un día por el desierto. Llegó adonde había un arbusto, y se sentó a su sombra con ganas de morirse. «¡Estoy harto, Señor! —protestó—. Quítame la vida, pues no soy mejor que mis antepasados. 1 Reyes 19:4

El profeta Elías acababa de presenciar uno de los milagros y de las victorias más reconocidas en la historia bíblica. Demostró ante todo el pueblo de Israel que Baal era un dios falso y por mandato del Señor había derrotado a 450 falsos profetas a filo de espada. Acab, rey de Israel, tenía un esposa llamada Jezabel, a la que le contó de este suceso. Jezabel enfurecida envió un mensajero a Elías para decirle que al día siguiente lo mataría como había hecho él a los profetas, y si no lo hacía, que sus dioses la castigaran sin piedad. Elías al escuchar esto, tuvo temor y huyó. Dice la historia que se sentó bajo un arbusto y protestó.

Es muy interesante que luego de una victoria tan grande, este profeta que acababa de demostrar que el único y verdadero Dios era el Dios de Israel y que incluso había derrotado a 450 hombres, huyera por un simple mensaje. No estoy minimizando la gravedad del mensaje, sino el contexto mismo del mensaje y de la reacción de Elías al mismo. Elías salía de una victoria sin precedentes y de demostrar que los dioses a los cuales Jezabel se refería no tenían poder ni existían. De hecho, la acción misma de Jezabel demostraba que le temía al profeta, porque no envió soldados, sino simplemente un mensajero para llevar un mensaje vacío y sin sustancia. No empece a esta realidad, Elías tuvo temor y huyó rumbo al desierto quejándose y deseando morirse.

Cuantas veces nos sucede esto a nosotros. Acabando de tener una gran victoria, nos amedrentamos por simples palabras que no tienen fundamento. Comenzamos a huir hacia lugares desérticos, sin rumbo, deseando que nuestra vida sea otra, deseando en ocasiones morir porque no podemos comprender por qué estamos en el lugar o la situación en la que nos encontramos. Parece no tener explicación. En vez de celebrar, nos deprimimos. Y todo por una palabra sin fundamento.

Mi intención no es el simplificar la condición de depresión y mucho menos ignorar que existen profesionales que te pueden ayudar, sino el hacerte entender que Dios está atento a tu vida y que desea restaurarte. No escuches voces vacías, no te muevas por temor, son palabras que no tienen fundamento. Confía, el Dios Todopoderoso está presto a socorrerte. Dios nunca respondió a las aseveraciones negativas de Elías, nunca respondió a aquellas palabras que Elías usaba para degradarse, para hacerse menos de lo que era. Dios no valida nuestras palabras de derrota, pero sí nos entiende y nos ama. Elías recibió sustento a través de un ángel que le servía en el momento difícil, y la instrucción de Dios para él fue, “levántate y come, que largo camino te resta.” Se sustentó con la provisión que Él mismo le había enviado, y esto le dio fuerzas para caminar 40 días hasta llegar a la cima del monte.

Cierra tus oídos a palabras de derrota, huecas y vacías. Largo camino te resta por andar, este no es el final y mucho menos tu destino. Tus circunstancias no te definen. Lo que otros dicen de ti, no te dan identidad. Las palabras de temor no te dirigen. Hay ángeles que te sirven en medio de tu circunstancia. Fuiste creado para grandeza, para las alturas y con un propósito maravilloso. Así es que, susténtate con su Palabra, camina y vence.

Tu vida dará un nuevo giro y verás que irás del desierto a la cima. ¡Nos vemos en la cima!

“RESPIRA con expectación, VIVE con confianza y MUÉVETE con valentía”